Wuhan (武汉市), abreviada como 'Han' (汉), es la capital de la provincia de Hubei. Situada en la confluencia de los ríos Yangtsé y Han, Wuhan ha sido desde la antigüedad un nudo de comunicaciones conocido como “la encrucijada de las nueve provincias”. El carácter de esta ciudad, al igual que las impetuosas aguas de sus dos ríos, está lleno de un espíritu audaz, resiliente y pionero. Es tanto una ciudad heroica que carga con la historia revolucionaria moderna, como una metrópolis vibrante conocida por su formidable poder en ciencia y educación.
Wuhan se encuentra en la parte oriental de la llanura de Jianghan, en el centro geográfico de China. Los ríos Yangtsé y Han convergen aquí, dividiendo Wuhan en tres partes: Wuchang, Hankou y Hanyang, formando una configuración única conocida como “las tres ciudades de Wuhan”. La ciudad cuenta con numerosos lagos, entre los cuales el Lago del Este (Donghu) es el lago urbano más grande de China. Tiene un clima monzónico subtropical, con veranos calurosos y húmedos e inviernos fríos y húmedos, lo que la convierte en una de las famosas “ciudades horno” de China.
Los hitos culturales de Wuhan están relacionados con sus “ríos” y “torres”. La Torre de la Grulla Amarilla, una estructura milenaria, se hizo famosa gracias al poema de Cui Hao. Subir a la torre ofrece una vista panorámica de la majestuosidad del río Yangtsé. La cultura de los lagos está representada por el Lago del Este, que sirve como el “pulmón verde” de la ciudad para el ocio y la recreación de sus habitantes. Además, el conjunto de campanas de bronce del Marqués Yi de Zeng, conservado en el Museo Provincial de Hubei, muestra al mundo el esplendor de la cultura Chu con su exquisita artesanía.
La cultura urbana de Wuhan es una combinación perfecta del espíritu “pionero” y la “atmósfera de vida cotidiana” (yanhuoqi). La cultura local del “guò zǎo” (desayunar), representada por un tazón de fideos secos calientes (reganmian), aromáticos y humeantes, es un microcosmos del estilo de vida rápido y pragmático de sus habitantes. El carácter franco y enérgico de la gente de Wuhan le da a la ciudad una fuerte atmósfera de “jianghu” (mundo marcial y bohemio), llena de la diversidad de la vida humana. Al mismo tiempo, como cuna del Levantamiento de Wuchang que inició la Revolución de Xinhai, la ciudad conserva una profunda huella de la cultura revolucionaria.
Hoy, Wuhan avanza a paso acelerado para convertirse en una ciudad central nacional. Posee un gran número de instituciones de educación superior, siendo una de las mayores “ciudades universitarias” de China, lo que proporciona un flujo constante de talento innovador para su desarrollo. En sectores de alta tecnología como la automoción, la optoelectrónica y la biomedicina, Wuhan ya es una importante base industrial a nivel nacional. Esta ciudad, que ha superado numerosas adversidades, muestra al mundo su vigorosa vitalidad a través de su sólida base científica, educativa e industrial.